Hábilmente manejado por Nancy Pearson, el Caracol de Plata se ha convertido en un invaluable activo para el Centro Mexicano de la Filantropía, quien va a manejarlo en lo sucesivo: ofrecemos a nuestros lectores hacer la investigación pertinente para ver cuáles son sus planes a corto y mediano plazos.

Por lo pronto, la entrega de premios de la edición #17, que se llevó a cabo el pasado miércoles 04/05/17 en el WTC estuvo de primera: tanto en su organización como en los materiales, sobre todo los de carácter audiovisual (redes sociales, TV y campañas). Y multinacionales, además, porque llegaron piezas de España, toda América Latina y desde luego México.

En particular nos encantó una campaña peruana para prevenir el trabajo infantil que consistió en grabaciones de voces de niños respondiendo en las líneas de carácter social y/o comercial, (como, por ejemplo, en un banco).

Después de dar las instrucciones del caso el niño de la voz añade “tal vez le sorprenda que un niño le conteste en esta línea, pero en Perú hay miles de niños, uno de cada cinco, trabajando de forma injusta”.

Una idea genial porque, además, costó nada e impactó a todo el mundo.

En lo que toca a las agencias mexicanas cabe destacar el desempeño de Archer Troy, la agencia de Miguel Ángel Arciniega quien, en su primera participación en un Caracol de Plata logró obtener cinco finalistas y un premio por una campaña contra la discriminación.

Por su parte Alazraki (¡!) ganó en la categoría de radio por una campaña anti-bullyng.

Sólo para terminar es digno de mencionarse la escasa, por no decir nula, cantidad de piezas de publicidad exterior que se vieron este 2017 en el Caracol: algo que nos parece inconcebible habida cuenta de que, hoy por hoy, la vía pública es el único medio masivo que aún sobrevive en este siglo XXI… ¿qué pasó?

Aquí puedes ver la ceremonia de premiación