Como que cada día me entran más y más dudas acerca de la conveniencia de manejar cuentas por asignación internacional: de esas que, cuando más entrado y a gusto está uno trabajando… ¡tómala cabrón! Llegan instrucciones que hay que renunciar a la chamba.

O, peor aún: que hay que dejar equis o ye cuenta, gorda y saludable, porque el corporativo agarró, a nivel mundial, una marca pedorra que aquí nomás alcanza para puras vergüenzas. Así le sucedió a la terna de BBDO México-Casa Cuervo-Bacardí.

Algo similar empezó a gestarse a principios del pasado 2016, cuando WPP creó una mafufada a la que llamó “L’equipe Danone”, que dizque para manejar a esta cuenta.

Y bueno, a la gente de Sir Martin Sorrell pueden ocurrírsele todas las jaladas que quieran: como el que, en lo sucesivo, Danone será manejado por Young & Rubicam y J. Walter Thompson.

Sólo que a mí me parece que Y&R ha hecho, desde el lanzamiento de la marca en México, un estupendo trabajo y no es justo que le disminuyan su utilidad tratando de ayudar a otra agencia, del mismo grupo, que atraviesa por mala racha, tan mala, que ya todos nos dimos cuenta de ello… ¡no me defiendas, compadre!