Ya lo confirmé: el peor, (y el más sabroso) Radiopasillo de este gremio y país es el que a diario se da en Televisa, sobre todo en San Ángel. Ahí y ahora la comidilla del día es la inminente corrida, (dicen que lo van a poner de patitas en la calle por inepto), de Emilio Azcárraga Jean.

Dicen los chismosos que su hermana ya está a cargo de esa presidencia apoyada por el Güero Burillo… ¿será?

Porque, además, dicen que también van sobre Los 4 Fantásticos tanto porque no les cuadran los dineros, como porque no dan una: cosa, eso sí, en la que estamos de acuerdo. No por nada en la publicidad mexicana la gente se refiere a Televisa como a “la orquesta del Titanic”: el barco se hunde y ellos insisten en producir puros bodrios.

Chismes, dimes y diretes, ante los cuales Televisa no está más que demostrando lo que siempre fue: un monopolio prepotente que no sabe competir y se apanica en las primeras de cambio.

A nuestro juicio la empresa tiene aún muchas fortalezas y virtudes y lo que debe de hacer es salir al paso de rumores, aclarar las cosas y dar a conocer los planes que tiene para superar la crisis por la que atraviesa. Crisis que, por cierto, es la de toda la TV abierta en el mundo.