Descanse en paz Silvio García Patto: recordémoslo

Suplicamos a nuestros queridos lectores que nos disculpen por la tardanza que tuvimos para redactar este obituario, pero lo que sucedió es que no nos fue fácil rastrear a los familiares de Silvio García Patto quien, desde hace 15 años, se retiró de la vida profesional para vivir en Santiago Compostela, en España, durante 10 años y luego, los últimos cinco, en Barcelona.

El que persevera alcanza y, preguntando aquí y allá, fue que llegamos con Gabriela García Argüelles, la hija mayor de Silvio, quien (ella) radica en México y es orgullosa mamá de dos niños. Gabi nos platicó que su papá falleció el 02/02/17, a la edad de 76 años.

Hace algún tiempo se le había detectado un cáncer que, sin embargo, estaba perfectamente controlado: lo que sucedió es que nuestro amigo, quizá por su enfermedad, sufrió un desmayo y al caer se golpeó la cabeza y el trancazo se lo llevó a la tumba.

A lo largo de más de tres décadas de ejercicio profesional Silvio García Patto siempre destacó, tanto por las exitosas campañas que realizó para multitud de anunciantes, (él hizo “Recuérdame” para Gansito Marinela y “Los tesoros vivientes” de Nissan, por citar sólo los de ellos), como por sus controvertidas opiniones acerca de todo el mundo publicitario en la época que le tocó vivir: el señor no tenía pelos en la lengua y siempre dijo lo que quiso, aunque a muchos no les pareciera.

En lo personal, creo que uno de sus mejores trabajos fue una campaña institucional que Silvio produjo para las máquinas de coser Singer, en donde se incluyó una inmortal frase del periodista norteamericano John Reed que decía: “en todas las casas de México que visité siempre me encontré con una máquina de coser Singer” y que dicho autor publicó en su libro “México Insurgente” a propósito de la Revolución Mexicana.

Como no había buenas fotos de la época, García Patto y Asociados, la agencia responsable, produjo una imagen especial, con actores y vestuario de época, que incluso se reveló en color sepia… ¡emocional!

Pero independientemente de lo mucho que Silvio hizo bien a lo largo de su carrera, hay que reconocerle, además, que supo retirarse a lo grande: de manera discreta y para siempre.

Hace 15 años el señor decidió bajar la cortina y no volvió a hacer vida pública. Aprovechó que tenía la doble nacionalidad gracias a que su mamá era española y se refugió en el estudio de infinidad de disciplinas  que, junto con los viajes, llenaron sus últimos años.

Todo lo cual hemos creído conveniente escribir este breve obituario para que las nuevas generaciones conozcan a quiénes les precedieron en esta ahora tan sufrida profesión.

Descanse en paz.     

Puede gustarte también. . .

0 Opiniones en “Descanse en paz Silvio García Patto: recordémoslo”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *