Acostumbrados a las estrecheces que el gremio arrastra de un buen tiempo para acá, ya hasta se nos había olvidado lo que es comer y beber como Dios manda en un buen restaurante.

Nuestros amigos de OMD México nos hicieron el favor de hacernos revivir tanta gloria al invitarnos a comer, con motivo del vigésimo aniversario de esa agencia en nuestro país, nada menos y nada más que al restaurante Winston Churchill’s.

Dentro del mencionado cumpleaños, hubo varios eventos con diferentes públicos: un encuentro con el personal; un coctel para los clientes y una deliciosa comida, el jueves 09/02/17, donde tuvimos oportunidad de platicar largo y tendido con Patricia Martínez, (primero las damas) y, Riccardo Ferraris, directora y presidente de la oficina de México respectivamente y con Mainardo de Nardis, CEO global de OMD y Diego Porras, director del área latinoamericana de la agencia, de nacionalidad mexicana.

Como era de esperarse, tuvimos la oportunidad de discutir, durante más de una hora, con tan distinguidas personalidades, platicando, entre otros, asuntos relevantes como:

“Los próximos dos años serán aún más determinantes para la publicidad, tocando a las agencias de medios el papel de distribución de contenidos. Por lo mismo, el modelo de compensación a las agencias ya no es rentable por lo que hay que cambiarlo conforme a valor.

La infinidad de mentiras que a diario vemos en las redes digitales suceden porque la fuente emisora, (que puede ser cualquiera) no es confiable y nadie se responsabiliza de tantas patrañas. Ello viene a confirmar lo que ya sabíamos: que las redes sociales NO son medios publicitarios. Son una forma de intercomunicación entre diversos públicos, pero no venden propiamente dicho. Social Media NO es Media.

Además, nadie quiere información relevante que después no sabe usar. Por lo mismo, el público lector elige la plataforma en la que quiere recibir a sus medios (celular, Tablet, TV, cine, etc). No está lejano el día en que la propia Inteligencia Artificial (IA) bloquee la publicidad que, en un momento dado, se envíe a un consumidor específico. Incluso puede llegar el momento en que esa IA genere sus propios anuncios”.

Disculparán mis lectores el que no abunde más en tan apasionante tema, pero nuestros anfitriones tenían muchas otras cosas que hacer, (andaban de fiesta) por lo que, con la prudencia y educación que tanto nos distingue, abandonamos el Churchill’s en compañía de la bella Mónica Olivares, más revolucionados que de costumbre… ¡felicidades!