Bueno: no sólo la del PRI, sino la de todos los partidos en general.

Las elecciones del 2017 para gobernador del Estado de México podrían ser calificadas como la madre de todos los pleitos porque está evidenciando ya las broncas en que los partidos de este país se han metido por no querer pagar a publicistas profesionales. Y ahora, lógico, ya nadie quiere trabajarles.

Y ellos, los políticos conchudos, creyendo que las cosas son fáciles se han lanzado a crear sus propias campañas pensando que así se clavan, además y también, los honorarios de los creativos. Porque, para empezar, ninguno de los contendientes ofrece un beneficio tangible y concreto al ciudadano: todos caen en la más absoluta demagogia. Y uno, como mexiquense, se pregunta: ¿y yo qué gano?

Si Morena y López Obrador van a la cabeza en la presidencial es porque supieron elegir un concepto rector, solo uno, la lucha contra la corrupción y por ahí se han ido. Solo que esa campaña es la única creada, a la fecha, por un creativo de verdad: mi maestra de primaria Bertha Maldonado (a) “Chaneca” quien, además, les trabaja de a gratis porque ella, (dice), ya está más allá del bien y del mal.

Ante esa competencia, el PRI mete la cola entre las piernas ante la ineptitud de Eruviel Ávila y la impopularidad de Enrique Peña Nieto, (quien tiro por viaje dice una cosa y hace otra) con una frase por entero hueca “Fuerte y con todo” y con una foto del candidato Del Mazo que se ve más aplaudido, por las canas y las arrugas, que un vejestorio.

Así debería de haberse puesto el inepto de Eruviel, decidido y con todo, ante la delincuencia en lugar de gastarse los millones en auto-promocionar su imagen, que de nada sirvió.

A mí los mensajes del PAN, con Josefina Vázquez Mota, me gustan más para una campaña de Photoshop que para obtener votos. Porque Chepina, tan feyuyita, hasta se ve bonita. Y otra vez PAN con lo mismo: ¿dónde está el beneficio para el ciudadano?