La muerte de Alicia Guerrero nos deja una contundente lección: no se debe confiar en las redes

Gerardo Guerrero Huerta fue a lo largo de toda su vida un eficaz profesional de la comunicación y de las RP. Yo lo conocí en Directa, donde, en mancuerna con Arturo Huerta, lograron colocar a esa asociación en la cima de los grupos asociados con el propósito del beneficio colectivo. Ello le valió a Arturo la presidencia de CICOM y de Gerardo la gerencia de AMAPRO, en donde continuó haciendo una magnífica labor.

Él siempre me dijo –y en esto me siento un poco culpable- que mi libro “Toda una mujer” lo animó a salir del closet, a vestirse como mujer y a publicarse en las redes con el nombre de Alicia Guerrero H. No contaba, nuestro ya amiga, con el linchamiento que las masas de cobardes ejercen desde las redes sociales, misma que provocó que la despidieran de su empleo, (aunque AMAPRO siempre negó que ese travestismo fuera la causa de su despido); y que ya nunca volviera a conseguir trabajo en ningún otro lado. Pero él Gerardo-Alicia nunca se desdijo y continuó siendo hombre de lunes a viernes para convertirse en mujer los fines de semana.

Insistió en defender su libertad de género porque sabía que con ello no le hacía daño a nadie. Víctima de una diabetes que nunca se cuidó, Alicia falleció de las complicaciones, el pasado 8 de febrero, sin renunciar a sus convicciones pero, tampoco, sin que ninguna otra empresa lo contratara a pesar de su excelente trayectoria profesional.

La verdad, aunque nos pese reconocerlo, seguimos siendo una sociedad retrógrada y fascistoide y no reconocemos la libertad que los otros tienen para ser como quieran.

Descanse en paz la amiga cuyo único pecado, si es que lo hubo, fue luchar por nuestro respecto.

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Una opinión en: “La muerte de Alicia Guerrero nos deja una contundente lección: no se debe confiar en las redes”

  1. Gerardo Gallart dice:

    Mi tocayito (como nos decíamos) siempre fue una dama en su trato, una persona por demás capaz, brillantr y comprometida. Durante mi gestión en AMAPRO, en mucho su trabajo nos hizo merecer un reconocimiento y un crecimiento impresionante. Fiel a sus convicciones, algún día me preguntó si creía que el medio estuviera preparado para conocer a Alicia. Lamentablemente le respondí que no, que hay una gran hipocresía entre muchos que dicen aceptarte para después traicionarte. Ojalá su muerte nos haga reflexionar una vez más, quiénes somos para juzgar a otros? Por qué no podemos respetar las condiciones que a otros les toca vivir? Para quienes aún piensan que es una elección, les digo que situaciones como la que vivió mi tocayito, no son una elección. Es algo que por alguna extraña razón te toca vivir y no hay manera de negarse ante ello. Aprendamos a aceptar y resptera la diversidad, abramos los ojos y el corazón, porque en una de esas tenemos un hermano, un hijo, un amigo (hijas, hermanas, amigas) que algún fía pudieran llegar a necesitar de su apoyo y cariño.
    Tocayito… Alicia: Descansa en Paz y que Dios te bendiga!!!

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